Sebastián Marset cae en operativo internacional liderado por Bolivia y la DEA
La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera marca un punto decisivo en la lucha contra el crimen organizado en la región. El operativo fue ejecutado por la Policía Boliviana con apoyo de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) y organismos internacionales de seguridad.
El arresto se produjo apenas siete días después del inicio de la coalición continental “Escudo de las Américas”, una iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destinada a fortalecer la cooperación regional contra el narcotráfico y el crimen transnacional.

Marset era considerado uno de los fugitivos más buscados de la región. Desde mayo de 2025 figuraba en la lista de la DEA, mientras que el Departamento de Estado estadounidense ofrecía hasta 2 millones de dólares de recompensa por información que condujera a su captura o condena. A esta cifra se sumaban 100.000 dólares ofrecidos por Bolivia, luego de que el narcotraficante lograra evadir un operativo policial en Santa Cruz en 2023.
Las autoridades estadounidenses también lo investigan por lavado de dinero mediante el sistema financiero de Estados Unidos, además de su presunta participación en el tráfico internacional de cocaína.
De acuerdo con una acusación presentada en el Distrito Este de Virginia, Marset lideraba una organización criminal transnacional dedicada al envío de grandes cargamentos de cocaína desde Sudamérica hacia Europa. Las operaciones de la red incluían rutas que pasaban por Bolivia, Paraguay y Brasil, con destino final en Bélgica, Países Bajos y Portugal.
Las investigaciones señalan que esta estructura criminal generó decenas de millones de dólares en ganancias ilícitas, consolidando a Marset como una de las figuras más buscadas del narcotráfico en los últimos años.










